Tuesday, April 29, 2014

En la oscuridad de las calles


A Cedric

¿Recuerdas...?
Los pasajes húmedos alumbrados por la tenue luz amarilla y aquellas noches heladas en que salía el vaho por mi boca y tu me decías que me abrigara porque todo estaría bien. Esas noches en que siempre había algo que rompiera la rutina, o al menos algo que inventarse para que siempre fuera distinto. Como empezar por probar si funcionaban tus discos, luego cantar una canción, acompañarnos por una cerveza, sentir que todo debía evolucionar, subirle a la radio, bailar un poco, terminar bebiendo ron en su forma más pura hasta olvidarnos de todo. Hasta de las llamadas de los vecinos para hacer que paráramos la fiesta porque era martes o miércoles o jueves...

Esos días en que nuestras conversaciones en tu patio debajo de los ciruelos florecientes, iban acompañadas de queso con martini y hasta con pepinillos agridulces, esos que siempre nos gustaron tanto. Ver el atardecer, sentir el frío delicioso de la primavera, cuando te decía que me sentía en casa porque ese era mi clima verdadero. Aunque hoy por hoy conservo la nostalgia del invierno helado con guatero en las noches.

Yo en cambio, recuerdo esa dulzura con la que amenizabas mi día y mi constante amargura. Mis dudas de todo y tus respuestas (algunas inventadas) para dejarme claro que las cosas marcharían de acuerdo a lo que yo quisiera que fueran, que todo estaría bien siempre.

Todas nuestras caminatas aventureras a la madrugada, yo a veces fumando, tu casualmente echando humo por la boca...todo lo que jamás viviré...No será lo mismo recorrer esas calles y aguantar el mismo frío sola a estar contigo, pues cada paso era una  historia, real o mentira, daba lo mismo. Éramos la mejor compañía para el otro.

Y, no, ya no serán el dance y el jazz; serán nuestros propios recuerdos en esta hermosa historia tan llena de alegría y nostalgia al mismo tiempo. Diferentes tonos y sensaciones transmitidas a través de letras, imágenes y palabras, que sobrevivirán en el tiempo y nos harán recordarnos el uno al otro.

Por mi parte, no quiero pensar que aquel tiempo ya no volverá, pensaré que volveremos a vernos, ya más viejos, con con canas pero siempre con grandes carcajadas...Mientras tanto por este tiempo, he de extrañarte y añorarte; viendo como el camino me muestra su forma junto con sus ramas y piedras, pero siempre contigo en la mente para no perderte nunca.

No comments: