Monday, March 20, 2006

¿SERÁ REPRESIÓN?

Marianne: Lo he sorprendido un par de veces. Una vez le toqué el tema y se emputó. Es incapaz de aceptarlo, lo vive con vergüenza.
Gaby: ¿Sergio se pajea? ¡Qué chistoso!
Marianne: Si le dices algo es capaz de matarme.
Ana: ¿No te molesta que haga eso?
Marianne: La primera vez lo relacioné conmigo y me sentí mal. Ahora lo siento como algo suyo. La imagen me pone triste: parece más un animal enfermo de melancolía que un hombre insatisfecho.
Gaby: ¿Será que Fran y los otros...?
Ana: Y hasta el pobre Fido[1].

Es un fenómeno que sorprende, sonroja la cara de los mas moralistas, es un pecado para los religiosos, una preocupación de muchos padres, una censura en todas las clases sociales; pero no se puede negar que tiene una finalidad autosatisfactoria; que es la fase fálica en el concepto freudiano de la evolución sexual, aquella que se caracteriza por el interés que demuestra el niño alrededor de los cuatro años, hacia sus órganos genitales[2]. Sí ella, la tan mal mirada MASTURBACIÓN o paja en algunos países.

Me remití al anterior dialogo entre Marianne, Gaby y Ana, para dar pie al sentido que se le da a la masturbación en el libro de Efraim Medina Reyes “Técnicas de masturbación entre Batman y Robin” que tiene como muchas cosas en el mundo dos puntos de vista, el placentero y el horroroso, en este texto anterior es el segundo sin lugar a dudas, pero ¿por qué?, sí ¿Por qué algo tan natural e intimo es algo tan reprimido y asqueado en todas las clases sociales, razas, personas, etc?.

Lamentablemente todo esto depende de razones socio-culturales las cuales influyen sobre el sexo y el comportamiento sexual de tres maneras, primero la crianza que el niño recibe de sus padres, segundo la legislación y tercero la opinión pública en general, por ende anteriormente se consideraba la masturbación como un acto amoral el cual no encajaba dentro las normas de una sociedad y debía ser castigada como lo hicieron con el psicólogo Wilhelm Reich quien murió en una cárcel de Pensilvania en 1957 por aconsejar la masturbación, por mano propia o mercenaria, como terapia eficaz en el tratamiento de las disfunciones sexuales[3], por eso con los años tuvo que ser aceptada ya que ésta es parte del desarrollo fisiológico del ser humano y no una enfermedad patológica como se creía, pero aparentemente esto es algo que solo fue aceptado para los hombres ya que tanta represión socio-cultural se encargaron de mostrarle a la mujer que esta mal sentir placer, porque si lo hacia se iba a convertir en una cualquiera.

Entonces ¿Por qué si se pueden aceptar muertes y matanzas alrededor del mundo con tanta naturalidad? Eso es demasiado injusto y más bajo aún, pero no contentos con eso nosotros aceptamos las represiones y aplaudimos la masacre (no de espermatozoides claro), sin embargo a toda esta injusticia y represión sexual sumémosle el papel pasivo de la mujer como aquella que solo puede obedecer, que se olvida de ella misma y sus placeres, de sus derechos; así que va en pro (inconscientemente) de todos estos viejos mandatos, abolidos por la sociedad feminista, que perduran y precisamente siguen vigentes por el apoyo de la misma mujer quien se encarga de auto reprimirse si no tiene quien lo haga por ella que le parece amoral o sucio tocarse su vagina, masturbarse, entonces cómo conoce su cuerpo, cómo sabe que le gusta y que no, cómo tiene relaciones sexuales, cómo permite que otros u otras, dado el caso, la toquen. Es irónico y ridículo.

Esto que acabo de decir lo muestra un poco el dialogo entre las tres mujeres que ven la masturbación como un acto de insatisfacción que lleva a cabo el hombre, es algo así como una protesta que el hombre y sólo el hombre hace para demostrarle a la mujer que es la peor amante del mundo; pero puede ser, depende el caso de cada pareja y sus inclinaciones, gustos, sin embargo para eso se creo el diálogo, algo de lo cual carece Marianne y Sergio (se nota a leguas). Entonces Por qué Marianne no hace lo mismo y le demuestra a su pareja que es mejor su auto complacencia que él; por dos razones, una porque le es más fácil acostarse con cualquier otro y dos porque para ella la masturbación es un acto que no sea placentero y a la par vergonzoso y no quiera aceptarlo, pero también puede pasar que Marianne con su mentalidad “tonta-misteriosa”, se masturbe y le de pena aceptarlo, como hacen muchas mujeres por miedo a ser señaladas.

Por eso después de plantear mi inconformidad con la represión sexual, la pasividad de la mujer frente al tema e hipocresía marcada en algunas de éstas, y por otras por tantas razones existe un acuerdo con lo siguiente:

MASTURB-ARTE S.A.
La masturbación común ofrece muchas ventajas

* Es higiénica
* No tiene efectos secundarios
* Es económica
* Desarrolla la imaginación
* No produce reproches ni complejos de culpa
* No exige experiencia
* Siempre a mano
* Unidimensional
* Ritmo y movimiento al gusto
* Requiere poco espacio
* A prueba de fallas
* No requiere cita previa
* Se ajusta a cualquier medida
* En servicio las 24 horas[4]

Cabe aclarar que con esto no se pretende incitar a una masturbación masiva y para toda la vida, puesto que todo extremo es malo y así como hay ventajas también hay desventajas, pero no hace falta profundizar en eso ahora ya que dentro de este ensayo sexólogos expertos no existen; pero si se quiere por lo menos despertar a la reflexión al nuevo hoy de un placer que es intimo como hacer el amor, obvio que no es lo mismo, pero es parte del placer, tampoco se quiere decir hágalo, sino entiéndalo, sepa para que es, mire que no es algo sucio, que es parte del conocimiento del ser humano, es algo natural; ahora si desea hacerlo olvídese de que se va a ir al infierno y de que Dios aborrece las secesiones[5] y por eso lo va a juzgar como un pervertido, de todos modos hágalo con un buen propósito.

“Una paja en ciertos casos
tiene infinitas ventajas
nos refresca la cabeza
y los riñones descarga”
Ventura de la Vega, Alguna vez, Vs. 33-36[6]






[1]Reyes Medina Efraim, Técnicas de masturbación entre Batman y Robin, numeral 72, p. 32
[2] Cela Camilo José, Diccionario secreto II p. 163
[3] Londoño Julio Cesar, ¿Por qué las moscas no van a cine?, p. 22
[4] Reyes Medina Efraim, Técnicas de masturbación entre Batman y Robin, numeral 124, p. 30
[5] Reyes Medina Efraim, Técnicas de masturbación entre Batman y Robin, numeral XXXII, p. 144
[6] Cela Camilo José, Diccionario secreto I p. 215.

1 comment:

E. Medina Reyes said...

Me gustó mucho el ensayo. Cuando quieras escríbeme a fracasolimitada@yahoo.com

Un fuerte abrazo,

Efraim